Esterilizador electrico biberones

Consejos para limpiar y conservar en buen estado el esterilizador eléctrico de biberones.

No hay dudas de que un bebé, a pesar de su pequeño tamaño, trae consigo muchas cosas, y por ende implican un gasto importante. Debemos pues cuidar todos esos artículos, en especial los más costosos y darles un buen uso, para garantizar que nos duren, idealmente, suficiente tiempo para criar a todos nuestros hijos.

Es muy importante que todos los artículos del bebé estén limpios y en buen estado, especialmente los relacionados a su alimentación. Esto contribuirá a la salud del bebé.

Les comparto algunos consejos de cómo limpiar el esterilizador eléctrico de biberones para que siempre esté bien higienizado y dure mucho tiempo en buen estado; el nuestro tiene 5 años de uso, y aún funciona perfectamente.

Diariamente…

Todos los días antes de poner los biberones, teteras, tapas y demás objetos a esterilizar, debemos cerciorarnos de sacar el agua que queda en el fondo del mismo después del último uso. Secar bien con un papel toalla, tanto el fondo, como las parrillas, al igual que la tapa. En la humedad es que crecen bacterias, las cuales queremos evitar.

Luego de esterilizar, debemos esperar que se enfríe bien para sacar los objetos limpios. (Sacudir un poco el exceso de agua de los biberones, tapar y guardar.) Si puedes, es mejor sacar el agua de una vez para guardarlo limpio y seco. Es buena idea desconectarlo luego de su uso.

Semanalmente…

Al menos una vez por semana, es importante fregar las parrillas interiores y la tapa. Así como pasar un algodón con un poco de alcohol a la parte exterior del esterilizador y a la parte plástica del cable y del enchufe.

Mensualmente…

Una vez al mes, recomiendo preparar una mezcla de agua y vinagre blanco (media taza de agua y una o dos cucharadas de vinagre blanco), verter esa mezcla en el fondo del esterilizador y poner a funcionar (sin ningún artículo dentro- solo para descalcificar) y dejar tapado toda la noche. El vinagre tiene propiedades desinfectantes, lo cual contribuirá a limpiar profundamente el esterilizador sin ser nocivo para la salud del bebé. Tiene la ventaja además de que no deja rastros de color, manchas ni olores.

Al día siguiente, desecha esa mezcla y échale un poco de agua potable, enjuagar, secar bien y guardar.

Recuerda que el agua para esterilizar debe ser potable, esto contribuye a que dure más tiempo en buen estado el esterilizador y a la salud del bebé.

Al comprarlo, guarda la caja donde vino, pues si viajas, es mejor transportarlo en su caja, para evitar golpes y deterioros.

Seguimos aprendiendo a ser mamás Un día a la vez…

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