Receta de Huevos Benedictinos. Ideas para desayunos en familia.

Usualmente hago desayunos los fines de semana. Recientemente descubrí que los huevos benedictinos, esos super ricos que uno pide cuando desayuna fuera, no son tan difíciles de hacer como parecen… y el poco de trabajo que dan, vale la pena totalmente! Son demasiado sabrosos. Así que les comparto la receta, de verdad impresionarán al hacerla.

Para hacer los Huevos Benedictinos, debemos agotar tres pasos, primero la salsa holandesa, luego la preparación de la base, que la receta clásica manda que sea sobre English Muffins, pero queda riquísimo con cualquier pan tostado que les guste o con un bagel; a este se le coloca jamón, tocineta, salmón o cualquier acompañante que gusten, y  por último los huevos ‘pochados’.

Les daré la receta para tres porciones (si son dos comensales, pueden hacer esta cantidad, uno siempre quiere «un poco más!».

Para la salsa holandesa:

– 2 yemas de huevo

-1 cucharada grande de mantequilla

– el jugo de medio limón

– un poco de pimienta recién molida

Muchas recetas llevan sal y crema espesa, nunca le pongo, pues siento que la mantequilla le da sabor suficiente.

En un recipiente (bowl) batir bien las yemas hasta que se pongan blanquecinas. Llevar a baño de María sobre una olla debajo con agua hirviendo (no es necesario que el bowl tenga contacto con el agua). Seguir batiendo e ir incorporando la mantequilla. En un ratito se pondrá espesa. Cuando lo esté, agregar el jugo de limón y batir un poco más. Retirar del fuego.

Para la base:

– 3 mitades de english muffins o pan que hayamos elegido

-3 lonjas de jamón, de salmón, de prosciutto u otro acompañante

En una placa para horno, poner los muffins, pan o bagel que haya elegido y en otro ladito el jamón. Llevar al horno un ratito, hasta tostar y que el jamón se tueste un poco. En vez de jamón, pueden acompañarlo de salmón ahumado,  tocineta, prosciutto, jamón serrano, hongos, cebollas caramelizadas ¡o lo que quieran!

Huevos pochados:

Poner una sartén profunda con agua a hervir y agregar un chorrito de vinagre. Abrir cada huevo y echarlo en una tacita o fuentecita honda con cuidado de no romper la yema. Echar cada huevo en el agua sin que desparrame demasiado la clara y dejar unos minutos hasta que la clara se vea cocida. Sacar de una vez, para no cocer de más la yema, lo rico es que quede suave. Sacar con una espumadera y poner sobre un papel toalla para secar un poco.

Presentación:

En un plato, poner el muffin, pan o bagel. Encima poner el jamón, tocineta, salmón o el acompañante de tu preferencia. Seguir con el huevo encima y bañar con la salsa que teníamos preparada. Si se pone muy espesa, se puede aligerar con un chorrito de agua. Terminar con un poco de pimienta recién molida. No necesita nada más, pero pueden ponerle puerro picadito u otro brote.

Se pueden poner creativos y hacer huevos benedictinos «a la mexicana»,  «italianos», vegetarianos…como quieran.

Una amiga mexicana me contó que los hizo poniendo encima del pan tostado una cucharada de habichuelas refritas y de aguacate, y encima el huevo con la salsa y terminó con pico de gallo. Se oye increíble.

Los ‘italianos’ pueden ser con prosciutto, tomate, rúcula y un poco de mozzarella;

Los de salmón, con salmón en vez de jamón y terminarlos con eneldo fresco picadito.

Si no quieres usar muffin, pan o bagel, o no puedes comerlo (como el caso de los celíacos), una buena base puede ser de hongos portobellos o una rueda de berenjena al grill (de las grandotas…)

Las combinaciones pueden ser infinitas! Encuentra tu favorita!

Buen provecho y cuéntanos cómo te quedaron!

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