Para aumentar la producción de leche materna…

En algún punto del proceso de lactancia todas hemos sentido que la producción «nos está bajando». No todos los días estamos tan «vacas lecheras». Ahí empieza uno a averiguar qué hacer para aumentar la producción. Empiezan las opiniones, sobre todo las abuelas y las nanas a darnos recetas: que si el bacalao, toda clases de sopas y cuantas cosas más.

Pues les cuento que nada de eso es cierto! Lo único que aumenta la producción de leche materna es «pegar a tu bebé». Los senos funcionan como cualquier recipiente, para que se llenen hay que vaciarlos. El cuerpo humano es realmente una máquina, que funciona a la perfección (citando al Dr. Christian Barnard, autor del libro La máquina del cuerpo, lo recuerdo pues estaba siempre en la mesita de noche de mi papá), es increíble como tu producción es directamente proporcional a la necesidad de leche que tenga tu bebé.

Gracias a Dios por la tecnología, que podemos «engañar» nuestros senos con los extractores de leche. El cuerpo cree que todo lo que le sacamos se lo está tomando el bebé, y así mismo sigue produciendo… De modo que ninguna receta garantiza el aumento de producción de leche materna. Simplemente, mientras mas leche te saques, más producirás. 

Ahora, no es menos cierto que el éxito de establecer una lactancia afianzada y alargada depende muchísimo de tu estado anímico, de tu nivel de tranquilidad emocional. Todo lo que suene a estrés, preocupación, cansancio extremo, es enemigo de producir leche. La misma preocupación de si «tengo suficiente leche o no», en mi opinión, es una de las mayores causas de que tu producción baje . De modo que soy partidaria de que hagas cualquier cosa que te haga sentir confiada y segura.

Si entiendes que tener una lata de leche guardada en la despensa, «por si acaso», te da tranquilidad y te hace sentir menos estresada, adelante. Tenga su leche guardada. ¡Ya verás cómo se te dañará por no usarla! Me pasó con Sebas, cuando salíamos de la clínica a los varios días de su nacimiento, la enfermera que nos lo entregó, cuando nos dieron de alta, me dijo: «Mire, le puse una cajita de leche para llevar… ¡ese niño come demasiado!». Le dije, «gracias, me la llevo». (En mi interior sabía que iba a poder lactar, pero en el fondo todas tenemos nuestra duda, sobre todo si eres primeriza, como lo era yo en ese momento).

Para no cansar el cuento, como a los seis meses, encontramos la cajita de leche detrás de un mueble de su habitación, ya vencida… Nunca tuve que usarla, pero quizá, inconcientemente, sabía que si no podía lactarlo había otra cosa que darle.

Otra cosa que pienso que me ha ayudado a dar tanta leche son dos bebidas que me tomo desde que salgo embarazada hasta que dejo de lactar. Sé que nada ayuda a bajar la leche como pegar a tu bebé, pero siento que desde que me las dejo de tomar me baja la producción… quizá es psicológico (seguro que sí), pero no me las dejo de tomar…. todo esto es muy mental. De modo que, te las comparto por si te funciona igual que a mí!

Una de mis buenas amigas entiende que su bebida mágica para dar leche -(crió a un muñecote, gordote y rico por seis meses o más)- fue el chocolate, se tomaba todos los días su chocolate con agua caliente… De modo que encuentra tu propia «poción mágica» o haz lo que te haga sentir tranquila, para que puedas lactar largo y tendido!

Mientras encuentras la tuya, te comparto las mías, quizá te funcionen también. Si no, son muy saludables y le aportarán muchos nutrientes a tu cuerpo y al de tu bebé.

Refresco de Avena

Ingredientes (Esto se hace al ojo por ciento, pero más o menos estas son las proporciones)

– 1 litro de agua

-1 taza de hojuelas de avena, mejor si es una avena fortificada con hierro y ácido fólico

-1 limón

– dos cucharadas de azúcar o miel

Preparación

Poner el agua y la avena en una jarra. Llevar a la nevera por varias horas o preferiblemente durante toda la noche. (Normalmente antes de acostarme dejo la jarra en la nevera, para preparar a la mañana siguiente).

Al otro día o a las varias horas, mezclar bien, verás como el agua se torna turbia y de color crema. Con un colador fino, cuélala (opcional, si quieres la tomas) y desecha la avena que resta. (será como una pasta babosa). Al líquido que colaste, agregale el jugo de un limón y un poco de azúcar o miel. Poco a poco te irás dando cuenta si te gusta más o menos agrio, con más o menos azúcar, ve probando y encuentra tu punto.

Tómalo bien frío. Es riquísimo, súper refrescante y muy saludable. La avena es un excelente alimento, que se recomienda consumir diario. A las que no nos gusta tanto cocida, esta es una excelente opción. Siento que me da leche! Quizá sientas lo mismo!

Batida

Lo otro que tomo siempre es Similac Mamá. Hay otras marcas de proteínas para embarazadas y madres lactando; Formance (que no está apareciendo hace mucho), Milex también tiene una similar. Simplemente mezclo en la licuadora con leche (puede ser con agua), agrego un chorrito de vainilla, mucho hielo y hago una batida.

Encuentra lo que te de seguridad para que puedas lactar, y toma lo que creas te hace bien.

Inténtalo y lo lograrás un día a la vez…

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